30 agosto 2006

Primer vistazo al CERN

Cuando se te ofrece la oportunidad de venir a trabajar al CERN (Centro Europeo de Investigación Nuclear) uno piensa muchas cosas. Pero como suele ocurrir, de lo que se piensa a la realidad, hay un mundo.

La opinión que yo tenía antes de venir era:

Yo no soy física, ni me precio de ser una entendida en el tema (ni de lejos), así que todo lo del CERN me sonaba a chino. Por saber sabía menos incluso que lo mínimo. Que había un monton de físicos, y algunos informáticos (para cambiarle los ratones a los físicos, como dice mi querido Mej), que hacían investigación nuclear (así, concretando), algo relacionado con rayos y electrónes... y ya. Y pensaba, buah, tendrán una tecnología de la hostia. Ordenadores último modelo, un montón de aparatitos que no entendería, frikis por doquier,...

La realidad con la que te encuentras es:

Lo primero que ves cuando llegas al CERN es una enorme bola color óxido (estilo ferruxe). Yo llegué de noche, así que la ví iluminada, más bonita (sin llegar a ser una maravilla tampoco).
Cuando al día siguiente ves el recinto, lo que te encuentras es lo siguiente:
- Edificios último modelo de hace 30 años. Una muestra el edificio en el que trabajo. Aunque el mío tiene bastante buena pinta, la gran mayoría parecen naves industriales (y en realidad no son más que eso generalmente).
- Ovejas. Sí, ovejas. No pongáis esa cara tan rara. Y no, no me refiero a que se vean ovejas desde el CERN, sino que hay ovejas dentro del mismo. En principio podría no tener sentido, pero si lo tiene (bueno, más o menos). Como ya sabéis, el trabajar con energía nuclear implica que haya ciertas dosis de radiactividad (no en todos los lados, en donde trabajo yo por ejemplo no hay... creo). El hecho de que las ovejas pasten en el CERN, y que no tengan crías de 8 patas, ni ninguna otra aberración, "asegura" que los niveles de radiación no son demasiado altos. De todas maneras creo que coincidiréis conmigo en que la imagen que dá no es demasiado elegante.
-Alta tecnología: como mi ordenador, de 32Mb de RAM. Pero claro, como no tengo Windows, ni mariconadas, para que quiero más. Eso sí, agradecería que me pusieran una pantalla en la que no me dejase los ojos...
-Alta tecnología de verdad: Aparatitos super monos que puedes estar seguro que como los toques alguien te echa a patadas. Como ya dije, no soy física, así que no me voy a meter en para lo que son o dejan de ser.
-Aceleradores y detectores: esto realmente no te lo encuentras, puesto que está bajo tierra. Pero se organizan visitas para ir a verlos. La idea, explicada muy burdamente (lo siento, de verdad, pero me cuesta mucho quedarme con las cosas que me explican sobre física), es acelerar mucho los átomos a traves de distintos aceleradores conectados unos a otros (estos aceleradores tienen forma circular, y algunos pasan por km y km de túneles), y en el momento que alcancen la velocidad adecuada, hacerlos colisionar de forma que se "rompan" y poder analizarlos. Estos aceleradores y detectores aún están siendo construidos, y estan a varios metros bajo tierra. La verdad es que impresiona ver lo enormes que son.
- Unas vistas impresionantes. Si hay buen tiempo, puedes incluso ver el mont-blanc, y la verdad es que es una vista preciosa. Como el tiempo ahora mismo es más de otoño que del mes de agosto (10ºC hoy a la mañana, para quien me llame exagerada), se pueden ver los alpes nevados, así que el contraste es chulísimo.
- Frikis: sí, en eso no me equivoque, el CERN atrae a los frikis como a las moscas. De cualquier modo, no son la única fauna aquí. Afortunadamente la diversidad aquí es enorme, y puedes encontrar gente de todo tipo.

La finalidad de este e-mail es que nadie se llame a engaño. Que nadie llegue aquí esperando quedar deslumbrado con la belleza del lugar, lo que se ve no es mucho más que un parque industrial. Con el CERN, como con tantas cosas en la vida, lo que cuenta no es la primera impresión. No busqueis en la superficie, buscad siempre más allá.

Besos,

Salaye